Budo Zanshin

Tuesday, March 27, 2007

Sonkyo

En algunos momentos te das cuenta de que algunas cosas cambian en ti. Ayer me ocurrió durante el entrenamiento.

Sonkyo
Originally uploaded by Solinde.



La posición de Sonkyo es el saludo tradicional de Kendo al comenzar y terminar cada entrenamiento, y en cada combate. Durante cada clase podemos hacer una media de diez o más inclinaciones en cuclillas: supongo que soy la única que las cuenta porque soy la única de mis compañeros que tiene pies planos, vértigo y obesidad.

Ayer acudí a un entrenamiento extra con Tatsu-senpai y otros miembros del Dojo que no son mis compañeros habituales. Fue una clase intensa. De esas largas que no se hacen largas. Del tipo de clase que disfrutas de una forma especial, en las que, en un momento, eres consciente de lo que estás haciendo y sorprendes a tu cuerpo moviéndose. Se desliza por la tarima, lanza un corte de espada, detiene un ataque. Y resulta que eres tú.

No es que no recibiera una manta de palos, claro. Pero saben mejor los de Tatsu-senpai :)

Hace dos años contaba en mi blog cómo me reía de mi propia torpeza. Me resulta raro contar lo contrario y hablar de aquellos tres combates en los que me descubrí sosteniendo, golpeando, venciendo. Respetándome. Aunque técnicamente no ganara ninguno.

Y al final de cada uno, hice Sonkyo. El movimiento en el que nadie repara. En el que yo siempre me caigo.

Algunas veces nos damos cuenta de que estamos caminando porque vemos la punta de nuestro pie, o el cambio de la respiración, o incluso el polvo que levantamos. Y entonces somos conscientes de la totalidad de los movimientos. Sonkyo, Kendo, Vivir. Eso me pasó ayer. Y me encanta.

(Este post se publica simultáneamente en el blog de Bluething)

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Wednesday, March 21, 2007

El calzado: ¿Por qué se debe colocar de forma especial?

El calzado, ya sean zoori, o calcetines, o zapatos o deportivas: fuera del dojo y con las puntas opuestas a la puerta. Y, ¿por qué? ¿Es una manía japonesa? ¿Es que queda bonito?

Sí, y sí. No y no.

¿Manía? Bueno, una costumbre. Y, desde luego, ver todo el calzado dispuesto de la misma forma, además de estético, da sensación de orden y disciplina.

Pero, ¿por qué apuntando en contra de la entrada?

"Con este detalle, los maestros del Budo en Japón comprueban la sinceridad y el grado de realidad con que un discípulo entra en el dojo. Si están cuidadosamente alineadas cerca del tatami, con la punta dirigida hacia el exterior, significa que el alumno es sincero en su enfoque del entrenamiento, pues, convencido de su absoluta realidad, aún si, el combate -como en el Iaido- ha de ser realizado contra enemigos invisibles, prevé la posibilidad de tener que salir huyendo, acción que le resultaría muy difícil si sus zoori estuvieran hacia dentro, en dirección al tatami".

Así nos lo explica Carmelo H. Ríos en "Ronin, La Vía del Guerrero Errante".

Y esta explicación surge de la idea de practicar los aspectos del Budo como si se tratara de la última vez que fuéramos a usar la espada, el yumi, el shinai. Como si el siguiente rival fuera el último. Que cupiera la posibilidad de morir en algún lance del combate. ¿Cómo nos vestiríamos? De la forma más solemne. Con la concentración más absoluta. El respeto más sagrado.

Así que, la próxima vez, ya sabes cómo dejar tu calzado. ¡No sea que alguien te obligue a salir corriendo!