Budo Zanshin

Monday, February 26, 2007

Ten no Teido, Ten no Mon

Con esta dualidad quiero representar algo que Small Blue Thing ha escrito y me ha hecho meditar acerca de eso que conocemos como "Cielo" (Ten).

Ten no Teido: el Grado Máximo del Cielo o el Límite del Cielo... ¿es realmente posible tocarlo? ¿Existe ese límite?

En Zanshin Madrid predican con la no existencia de este límite. Estoy de acuerdo... en parte. De hecho, creo que en mi forma de verlo es la segunda parte de la dicotomía del título: Ten no Mon: las Puertas del Cielo.

El Cielo no tiene límite porque es nuestro objetivo. Creo que no podemos ser tan orgullosos de presumirnos ya en el Cielo como para saber que no tiene límites, en tanto en cuanto nuestro objetivo debe ser alcanzar las Puertas del Cielo. Las Puertas de Entrada al Cielo (allí dónde no he de sentir vergüenza alguna por lo que hice en vida).

¿Límites? Nos los ponemos nosotros. Pero nos los ponemos aquí, en la tierra. En el Chi que pisamos día a día y que de esta forma- día a día- trabajamos.

[EDITADO]

Igual que el yumi en Kyudo nos hace partícipes de la unión entre el Cielo y la Tierra (Ten - Chi) nosotros propiciamos esa unión sosteniendo el yumi. Somos parte de la unión, no el Cielo o la Tierra en sí y sin él (sin el arco) no somos nada.

Esta alusión viene al caso porque nosotros, como seres de carne y hueso, atados a pasiones terrenales y con aspiraciones celestiales, estamos precisamente entre Tierra y Cielo, ocupando nuestro justo lugar. No somos la Tierra; somos parte de ella. No somos el Cielo; tratamos de alcanzarlo.

[EDITADO]

Rompemos el equilibrio del universo con nuestro acto de lanzar la primera flecha y lo reconstruimos con el lanzamiento de la segunda. Somos parte del universo, no el universo en sí.

Así pues, el Cielo es nuestra meta, sus puertas; no encontrar su límite. Ese reto, creo yo, está destinado a entidades superiores. Nuestros Kami ("divinidades").

¿Opiniones?
:D

8 Comments:

Blogger Small Blue Thing dijo...

Esto... ¿"editado"? ;)

11:34 AM  
Blogger soyonosoy dijo...

de filosofía oriental sé más bien lo justo.

pero hay cosas que dices con las que no estoy de acuerdo.

dices "somos parte del universo, nunca el universo completo".

Evidentemente, es cierto.

Sin embargo, el Universo se parece mucho en la microescala y en la macroescala. Las manchas de tu piel pueden asemejar constelaciones, y el microcosmos que somos cada uno de nosotros, en tanto que cuerpos, que parte de la Tierra, no tiene nada que envidiar a la complejidad del macrocosmos, salvo que éste último engloba a áquel.

¿Crees más complejo el equilibrio interestelar que las red de conexiones neuronales que te permite expresarte? Te equivocas.

Y a nivel puramente material, todavía no se ha alcanzado la explicación de los elementos esenciales de la materia. Los quarks se subdividen a su vez, y a su vez, y a su vez. Hace ya tiempo que la aspiración atomista quedó dinamitada por los principios de la mecánica cuántica.

Lo decía Shakyamani Buddha: "la brizna de hierba que se agita con el viento no está en el universo: es el universo contenido en ella quien nos habla".

En un juego de Muñecas Rusas el tamaño no implica una jerarquía entre elementos: son todas iguales. La espiral arquimediana lleva en sí misma inscrita la concepción del infinito y de isotropía interescalar.

Probablemente, el Universo sea sólo un homomorfismo redundante, como escribe y representa Charles Eames, "potencias de 10".

Y sin embargo tú apelas a las Puertas del Cielo. Que yo sepa es una alegoría cristiana y occidental. En las culturas orientales que conozco nunca se habla de un Cielo por alcanzar, ¿se hace? no lo sabía.

Daría demasiado qué hablar, pero yo creo que ése Cielo, con sus puertas, sus celadores, sus horizontes, su inmensidad, es algo que está dentro de nosotros. Otra cosa es que queriendo acceder a él encontremos que las puertas siempre se cierran en nuestras narices.

Personalmente mi opinión es tan sólo que es mejor no intentarlo para que las Puertas siempre estén abiertas.

Salu2

4:05 AM  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

Me estoy rfiriendo a un Cielo que todos tenemos como objetivo común, no estoy hablando del individuo. ¿Cada individuo es un cosmos? Puede y no lo niego. Yo no soy un experto en filosofía, solo en lo que yo opino de ella.

Y cuando digo "Cielo" no me refiero a la idea occidental o cristiana, si no a una meta u objetivos en concreto. Y para el budismo ese cielo uede ser perfectamente la iluminación.

Y tampoco creo estar equivocado en pensar que el equilibrio interestelar sea más complejo que un individuo, porque en el equilibrio creo comprendidos a todos y cada uno de los individuos que lo formamos. Y por definición, el todo es más que una parte.

Por mucho que se quiera redundar en las ideas de una religión todas tienen un objetivo. Llámese Cielo, llámese Nirvana o llámese Satán en calzoncillos XDDD

Todas quieren llevar al ser humano a una posición superior a la que posee en el "mundo mortal".

5:56 AM  
Blogger soyonosoy dijo...

ok, perdona el tono de mi comentario. Era contrario a lo que pretendía.

Yo he leído muy pocos libros de filosofía y sólo doy opiniones diletantes.

Cielo-Paraíso-Edén es, ciertamente, una alegoría judeocristiana, pero puede aplicarse perfectamente fuera de ese contexto y, en ese sentido, creo entender a lo que te refieres.

Oí a Saramago decir en Madrid que "la palabra utopía hay que tacharla del diccionario. Ninguna palabra ha hecho más daño y es más inútil que utopía". El concepto de Cielo como objetivo en común puede ser asimilable a Utopía. Yo no estoy de acuerdo con que haya que desterrar esa palabra. Creo que el cielo no tiene límites (como decís) y que deberíamos perseguirlo aunque sólo fuese como Norte. Pero "sólo la promesa de un Paraíso mueve las Grandes Revoluciones", decía Pío Baroja. El Cielo, la Utopía o Satanás en calzoncillos puede ser el peor y más sangriento elemento de contienda, y si no, piensa en la promesa del "Paraíso Nacionalsocialista".

Si el objetivo es la iluminación, entonces sí es preciso partir del individuo. Lo que no se da en el interior de cada uno de nosotros no puede darse más allá de nosotros mismos. Las cuatro Verdades Fundamentales del budismo no son sino un camino individual de ascensión espiritual. Una vez completado el recorrido, el "do", alcanzado un cierto nivel de sabiduría, puede ser posible iluminar ese camino al prójimo, pero en cualquier caso la experiencia que posibilita esa iluminación, aunque sea tutelada por un maestro más sabio, siempre se experimenta desde la individualidad, no olvides que Buddha, para fundar su religión atea, rechazó todo el crisol de creencias hindúes que le preexistían, o se subió a sus lomos para poder Ver Más Allá. El budismo no sería posible si hubiera nacido inicialmente como objetivo en común.

Cada individuo es un cosmos, como lo es cada órgano, cada célula, cada átomo. Discrepo en lo de que "el todo sea más que una parte", porque precisamente la Naturaleza se caracteriza por ser "cada parte al todo como el todo a la parte", lo cual aparece matematizado tanto en el número divino y las divisiones áureas de Da Vinci que ahora está tan de moda, como en las series armónicas de Fibonacci que de él se derivan, presentes en las proporciones de cada elemento de la Naturaleza.

Si modelizas el Universo no tomas en consideración el Sistema Solar porque es infinitamente más pequeño. Si modelizas el Sistema Solar no modelizas el Cerebro Humano porque es infinitamente más pequeño. Si modelizas el Cerebro Humano no tomas en consideración el Equilibrio Atómico porque es infinitamente más pequeño. Sin embargo, aunque no suela decirse, hay un número Muy Superior de conexiones neuronales en un cerebro cualquiera que de estrellas en una Galaxia. En ese sentido somos un cosmos, y en ese sentido pierde sentido hablar de microcosmos y macrocosmos, pues Todo forma parte de lomismo. Puede que el todo sea mayor que la parte, por abarcarla, pero ya la menor parte es inabarcable, y al final, cuando hablamos del todo o la parte sólo hablamos de los esquemas mentales con los que las abordamos, por lo que la jerarquización es, por definición, puramente subjetiva y humana, acerca de algo que en-sí-mismo nos resulta ajeno.

Dices que las religiones tienen todas el objetivo de llevar al ser humano a una posición superior a la que tiene en el mundo mortal, pero ninguna lo cumple. Es imposible que el ser humano alcance una condición superior en el "mundo mortal" a menos que muera y encuentre otro mundo más allá. En tal caso, el único objetivo que perseguirían las religiones sería la muerte. Pues en el "mundo mortal" no puede existir, por definición, nada que no pertenezca a ese "mundo mortal" que se compone de Todo lo que en él existe.

En ese sentido te recomendaría leyeras "De los despreciadores del cuerpo", del Zaratustra nietzscheano.

En mi opinión, si se analiza de veras, en el origen de ninguna religión estaba ese objetivo, sino más bien el de ofrecer visiones alternativas, y si lo quieres, más profundas, trascendentes o espirituales, de este mismo mundo en el que nacieron.

Enhorabuena por vuestro blog

7:57 AM  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

Huy, espero no haber respondido como si me hubiera molestado. No ha sido así ni de lejos. De hecho, me encanta que haya alguien aparte de los contribuyentes del blog que nos lea!

Procuraré responder al tuyo, pero tus repsuestas son densas, caray! Y esto se debe hablar con tranquilidad y a ser preferible cara a cara.

Un saludete! (sigue leyéndonos, plisss)
:D

3:02 AM  
Blogger Small Blue Thing dijo...

Cuida bien a soyonosoy que viene de parte de La Campana ;)

Por lo demás, no respondí nada porque tu post me llegó al alma, senpai.

7:41 AM  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

SIsisisisisi!

Mis disculpas si se ha sentido ofendido! No era ni de lejor mi intención. Tengo una muy buena amiga que dice que al opinar soy tan vehemente que la gente se asusta. Lo siento, de veras.

Es un honor saber que alguien como SOYONOSOY nos lee y opina de forma tan interesante e implicada.

Reitero mis disculpas y mi agradecimiento.
:D

¿Qué post te ha llegado al alma y por qué, SMT? ¿Este?

8:19 AM  
Blogger Small Blue Thing dijo...

Ajá. Es difícil encontrar con palabras la definición de la no dualidad, eso que nos hace partícipes del Cielo y la Tierra, pero limitados a la vez. Tú lo has conseguido aquí :)

(en lo que a mí respecta, creo que eres muy vehemente escribiendo, pero no asustas cuando se te conoce cara a cara)

12:03 PM  

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