El retorno a la disciplina
Después de tres meses en blanco, he aunado esas fuerzas que necesitaba para poder coger de nuevo el men, doblar las rodillas hasta sonkyo y gritar con todas mis fuerzas atacando.
Me duelen partes de mi cuerpo que tenía olvidadas, pero esta noche repito entrenamiento con mis nuevos compañeros. Y no por eso añoro menos a los antiguos. Todo lo contrario.
He vuelto.
Labels: Práctica diaria
