Budo Zanshin

Sunday, April 30, 2006

"Y no lo olvides: relaja, relaja, relaja"

Supongo que este post (el primero de la serie Saito, al menos), me toca a mí, dado que he sido la única de los tres que ha asistido, el fin de semana completo, a la edición de este año del curso que Saito Sensei (VII Dan Kyoshi) ofrece para los kenshi españoles. A mis dos senpai les ha sido completamente imposible acudir a la jornada de hoy (recupérate pronto, Tatsu), aunque no creo que sus impresiones se hagan esperar.

Esta es la segunda vez que puedo acudir a un curso de Kendo. La primera fue, tal día como hoy hace un año, también con Saito Sensei. Muy poco han tenido que ver mi actitud, mi ego, mis intenciones con el curso pasado; y por lo tanto, la perspectiva que se me ofrece ahora también es completamente diferente. El año pasado fue una actividad más relacionada con este camino que, a pesar de que siempre me había gustado, estaba nada más que descubriendo. Este año era consciente de que el camino estaba bajo mis pies, y he dado algunos pasos guiada por las manos de los maestros Saito y Hashimoto (VI Dan Renshi), entre otros.

No me ha resultado fácil físicamente. Hemos entrenado en tres series, de tres horas cada una, mañana y tarde; lo cual ha sido el ejercicio físico más intenso que he desarrollado en eones. Para los principiantes el curso ha consistido básicamente en entrenamiento técnico (o sea, hacer, hacer y hacer), más unas tres horas de trabajo sobre los kata fundamentales. Un trabajo lleno de energía, centrado precisamente en el sostenimiento de Sen (coraje, poder) durante el kata (o sea convertir el kata en algo más que una coreografía destinada a aprobar un examen); y tres técnicas de desarme que responden a la misma idea: maki waza, hari waza y harai waza. Apartamos el shinai del oponente porque hemos desarmado su energía. En esto no voy a extenderme mucho, porque ya hay aquí quienes pueden desarrollarlo.

De lo que sí puedo hablar es de lo que el curso influye en mí. Por un lado, trabajar la energía de esa forma te hace tremendamente consciente de lo que estás haciendo: cada paso, cada detalle, pequeños errores a los que habitualmente doy menos importancia (mientras intento sostener el ritmo de mis compañeros) se convierten en algo sobre lo que trabajas durante horas. Pero a la vez, paradójicamente, el objeto de la práctica no es un movimiento en concreto, sino la práctica en sí misma. Hashimoto Sensei corrige uno de tus movimientos y ése es tu objetivo fundamental al siguiente minuto, y luego al siguiente, y al siguiente. Y lo mismo pasa con la resistencia: cuando llegas a la conclusión de que si te sientas te van a tener que sacar en parihuelas porque ya no sientes los pies (así que, total, para qué vas a sentarte) siempre acabas sacando un segundo más para practicar algo con un compañero. Y en todo caso, en un ejercicio de generosidad que sólo he visto entre kendokas, siempre, siempre, los maestros y los senpai te dedicarán uno de los minutos que otros compañeros invierten en un ji geiko (combate) para que practiques tu kirikaeshi u otra técnica de tu nivel.

De uno de esos minutos inapreciables salió la frase que da título a este post: "relaja el brazo derecho", dicho varias veces, en calma y con toda la paciencia del mundo, por Arregui Sensei, del Dojo de Euskadi. "Antes de entrar a men respira... respira... respira... respira... Y ahora otra vez: respira... respira...", un momento después, por su compañera Olga Martín Sensei. Y cuando, al despedirme, saludé a los maestros y senpai que nos han acompañado, Aguirre Sensei repite la enseñanza: "no lo olvides ahora, Bluething: relaja, relaja, relaja". Y Hashimoto Sensei, que ha conocido a unos 200 estudiantes este fin de semana, hace otro tanto cuando te despides en la calle y te recuerda "maki un paso, men otro paso. ¡Pero todo seguido!". En japonés. Y lo mejor es que te ha entrado tanto que le entiendes.

No creo que lo que aprendemos en estos cursos sea meramente técnica. Y, desde luego, la dedicación de los sensei tiene su reflejo en nuestro Dojo. Tenemos la suerte de tener a nuestros instructores toda la semana para desarrollar estos ejercicios; y los defectos que me han corregido este fin de semana son los que me hacen trabajar a diario. Tampoco aprender un tercer kata, o que Tatsu-senpai decida abandonarme sin agua y sin comida en un campeonato de estos; o que los sensei corrijan uno de mis defectos en concreto. Es la oportunidad de vivir intensamente el kendo, de respirar kendo, lo que ha hecho mayor efecto sobre mí, y lo que me he llevado al final de este domingo, y eso es lo que modifica lo que mañana leyendo, o dentro de tres días practicando en el dojo, o el próximo curso, vaya a trabajar.

Eso sí, sin olvidarme de relajar el brazo izquierdo, respirar correctamente y ejecutar más despacio, pero todo seguido ;)

4 Comments:

Blogger Tatsu dijo...

¿ que te he abandonado sin agua ni comida en la competicion? mi querida blue-thing.. en cq caso nos ha fallado mi pierna izquierda que no me permitio volver a entrenar el domingo.. ni siquiera coger el coche para ir a ver el curso y el siguiente campeonato.
Si en algún momento tú o cualquier otro os sentisteis "abandonados" os pido humildemente perdón, pero aún no puedo estar en todas partes, y habeis desarrollado una envidiable habilidad para no estar todos juntos nunca y no poder contaros las cosas a todos a la vez ;)

12:38 AM  
Blogger Small Blue Thing dijo...

mhm... en eso prometo enmendarme. De aquí a julio creo que voy a poder convertirme en el enlace mañanas-tardes de nuevo :P

Pero no, nadie se sintió abandonado, melón-senpai. Era una suerte de jocosa referencia a mis primeros gateos en esto de los cursos y los campeonatos y los kyus y... ya sabes (qué poca corrección de comentarios, Ómen-senpai nos va a matar).

Espero verte entero el jueves.

9:20 AM  
Blogger Tatsu dijo...

Bien.. me alegro... lo imporante es que no haya nadie "descolgado" y no nos sintamos como pollos descabezados ; )

Por desgracia no me viste ayer.. ni me veras en un par de semanas mas que los sabados dando clase al método más antiguo y tradicional... hablando! jajaja.

A ver si saco tiempo y hago un post sobre lesiones, paciencia y budo...

; )

4:23 AM  
Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

A pesar de tu reticencia, te echaré un cable el sábado. ¿Necesitas de mi ayudita? Pues la tendrás.

Eso sí, para otras ocasiones, si la necesitas pídela, no te rompas.

Solo un apunte al post: Arregi sensei... es demasiado. Fuerte, potente, y encantador. Y Olga tres cuartas de lo mismo. Conviví con ellos el año pasado en Fontenay Le Comte y te aseguro que si voy este año también incluyo entre mis esperanzas encontrarlos allí.

Aparte de a todos los compañeros de Zanshin Madrid que quieran compartir con nosotros.

4:51 AM  

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