Budo Zanshin

Wednesday, April 12, 2006

A vueltas con el "por qué": citas que me sirvieron

Antes de que se nos ocurriera esto, solía escribir sobre mi práctica en mi blog personal (al que podéis llegar vía mi perfil). Durante mi primer año de práctica, he citado allí enseñanzas de maestros de Kendo que me han inspirado y animado.

Cuando se habla del objetivo de la práctica del Budo, este puede variar en cada individuo. En lo que a mí me concierne, llego siempre a la misma conclusión final, que es para perfeccionarme a mí mismo.
(Yoshimitsu Katsuse, Maestro de la Escuela Sui O Ryu, a la que pertenece nuestro Dojo)


La gente cree que la razón para dominar la espada es abatir al enemigo. La mía, sin embargo, es la búsqueda de lo divino a través de la espada. Si consigo acercarme a este objetivo alguna vez, mi corazón será como el agua del estanque, quieta y callada como el reflejo de un espejo pulido y brillante; capaz de desenvolverse al instante en cada situación que se presente; capaz de reaccionar sin apoyo ni ayuda ante cualquier dificultad; capaz de comprender instantáneamente aquello a lo que haya de enfrentarme. Para acceder verdaderamente a este nivel de práctica tengo que ser uno con el Cielo.

A través del entrenamiento honesto, y mientras despejo mi mente (
kokoro), busco tan sólo el despertar a la raíz primigenia de lo Divino.
(Yamaoka Tesshu: Concerning the Aims of Kendo. La traducción es mía)


Supongo que ambas citas, sobre todo esta última, pueden despistar a muchos que se acerquen de entrada. Pero, para mí, son clarificadoras: hacen el mismo efecto que Yamaoka Tesshu busca, convertir en agua un cierto malentendido que surge con el concepto "afán de superación" que tanto nos gusta a los practicantes de Artes Marciales, y que tanto daño nos hace a menudo.


En mi pobre experiencia, he visto a muchos compañeros, a mí misma en los malos momentos, tomarse demasiado en serio a sí mismos. Ahora, después de un año y pico de cometer errores constantes, me pregunto si no habría sido menos doloroso si lo que nos tomáramos en serio, desde el principio, fuese la práctica misma.

Siguiendo con el razonamiento, esta última cita me la enseñó Pedro, un profesor de Tai Chi Chuan de Barcelona, con el que compartí mi primer retiro zazen:

¡¿Ande vaaas?! ¡Quita, quita, quita! ¡Simplifica, simplifica!


O sea, deshazte de cosas. Entre ellas, de las expectativas.

Simplifica.

Kokoro.


(este post surge de la clase de ayer: primera vez que me atreví a decir que no había hecho nunca Kirikaeshi, tras un año y pico intentando que no se notara. Será curioso ver cómo responden a esto los senpai).

2 Comments:

Blogger Tatsu dijo...

Jajajaa... yo te diré como vamos a responder.. te vas a jartar de hacer kirikaeshis... ;)

1:42 PM  
Blogger Small Blue Thing dijo...

Diría que me encannnnnta cuando te pones agresivo, S/Frandal/Tatsu-senpai, pero se me va al cuerno el kokoro...

6:35 AM  

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