Budo Zanshin

Sunday, April 16, 2006

Entrenar fuera del Dojo

Resulta embarazoso escribir sobre kendo sabiéndose observada por quienes, en un momento dado, pueden corregir tu práctica dándote un par de estacazos en la cabeza para evitar futuros regüeldos mentales.

- Esta por la cursilada esa de "Kokoro..." de tu post del jueves.

- ¡Y esta por confundir shitachi con kodachi! (esto es más fácil de evitar)

Me siento como si esto fuera a darles más responsabilidades a los colaboradores de este blog, en lugar de compartir algo con ellos. Sea pues, ahí va mi reflexión de hoy, tras un entrenamiento en casa.

Entrenar kendo "por libre", es decir, fuera del Dojo, suele ser complicado a no ser que tengas una casa de techos altos. Muy altos (porque un shinai mide entre 118 y 120 cm., y un bokuto 75 u 80). Además, para el entrenamiento de kata son necesarias dos personas, puesto que se ejecuta entre dos _no como los kata de Karate o las formas de Tai Chi, que son individuales _.

Esto es cierto tan sólo hasta cierto punto.

En el momento de escribir estas líneas, yo he regresado al kendo después de dos meses de bregar con una enfermedad crónica. Durante ese tiempo, aunque no tenía clara mi vuelta al Dojo, echaba mucho, mucho de menos el kendo. Y mi casa no tiene techos altos, palabra. Ni espacio, ni pasillo, ni nada de nada de nada.

De modo que aproveché un espacio que ya había limpiado previamente para la práctica de zazen. Tengo, como muchos madrileños, una terraza de unos tres o cuatro metros, tipo Cuéntame, pero ya cerrada y diáfana, sólo con un altar pequeño en un extremo, y una esterilla y un cojín para la meditación. Empecé a sentarme en la posición de zazen, shikantaza, que es muy semejante a la posición seiza de Artes Marciales, e incorporé mi tsuburi a la meditación.

Shikantaza

seiza


Lo que desde luego es una pasada, si se tiene la posibilidad, es entrenar al aire libre. Al menos para mí lo es. Soy manchega y aprovecho varias vacaciones para ir por mi tierra. La casa de mis padres tiene un patio donde los techos no son problema, y mi padre ha hecho Karate durante más de 15 años, así que puedo utilizarle para repasar los kata. Hacer, hacer y hacer, que es la única manera de aprender esto.

No es que mi mano izquierda haya notado todavía la diferencia, pero me mantiene "en caliente" ;)

Esto no supone nada si, como era el caso, entrenas a lo tonto. Pero sí supone algo importante cuando sirve de complemento a la práctica guiada en el Dojo. Te mantiene pendiente. Te mantiene atento.

Zanshin otra vez.

1 Comments:

Blogger El Replicante Nexus 7D dijo...

Yo aún diría más:

Te mantiene CONSCIENTE. Espíritu ALERTA.

3:22 AM  

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